Bien señores! Llega la parte importante. Es hora de pringarse.Para pintar el cuadro necesitaba un espacio bastante amplio y donde manchar no fuese un problema. El mejor lugar que se me ocurrió fue una de las naves de la empresa de mi padre, Hierros Navarro. También me era imprescindible alguien que supiese pintar, ya que yo soy un completo manazas para este tipo de cosas que requieren delicadeza. Aquí es donde entra mi futuro suegro, Goyo, que es pintor jeje.





